nike outlet
Home  |  Contacto  |  Acerca De Nosotros  |  Blog  |  Enlaces Relacionados   


 

RELIGIÓN Y FE

La historia de Jerash es una mezcla del mundo grecorromano de la cuenca mediterránea y de las tradiciones antiguas del oriente árabe. No en vano el propio nombre de la ciudad refleja esta interacción. Los primeros habitantes arábigos/semíticos llamaron a su aldea Garshu. Más tarde, los romanos helenizaron el anterior nombre arábigo que pasó a ser Gerasa, y a finales del siglo XIX los habitantes árabes y circasianos del pequeño asentamiento rural transformaron el nombre grecorromano en el actual nombre árabe de Jerash.



Jerash no llegó realmente a desarrollarse como una ciudad de cierto tamaño hasta la época de Alejandro Magno en el siglo IV a.C. Pero fue durante el periodo de dominación romana, especialmente en el siglo II d.C., cuando Jerash disfrutó de su edad de oro.

Poco después, Roma tomó el control de Siria, y Jerash fue nombrada como una de las más grandes ciudades de la Liga de las ciudades de la Decápolis, una próspera confederación de diez ciudades romanas vinculadas por fuertes intereses comerciales, políticos y culturales. Esto trajo grandes beneficios económicos a Jerash a través de un comercio muy fluido con el Imperio nabateo basado en Petra.

img_emperor_trajan.jpg

En 106 d.C, el emperador Trajano se anexionó el rico reino nabateo y formó la provincia de Arabia. Esto trajo incluso más riquezas comerciales a la ciudad de Jerash que experimentó un fuerte auge constructivo. La ciudad recibió otro gran empuje a su estatus con la visita en el año 129 d.C del emperador Adriano. Para tributar honores al visitante, los ciudadanos edificaron un Arco del Triunfo al sur de la ciudad. La prosperidad de Jerash alcanzó su punto más álgido al inicio del siglo III d.C cuando le fue concedido el rango de colonia romana.

A medida que el siglo III d.C. avanzaba, el transporte por mar fue convirtiéndose en la principal ruta para el comercio. Jerash empezó a declinar porque las lucrativas rutas comerciales empezaron a ser menos utilizadas y, por tanto, menos valiosas.



A mediados del siglo V d.C, el cristianismo se había convertido en la principal religión de la región y se construyeron muchas iglesias en Jerash. Muchas de ellas fueron edificadas con piedras sacadas de templos paganos y todavía hoy se pueden ver algunos restos.

Un potente terremoto en el años 749 d.C. dañó seriamente la ciudad y potenció su declive.

Los cruzados describieron Jerash como una ciudad deshabitada y siguió abandonada hasta su redescubrimiento en 1806, año en el que Ulrich Jasper Seetzen, un viajero alemán, visitó la zona y reconoció una pequeña parte de las ruinas. La antigua ciudad estaba enterrada en la arena, lo que facilitó su extraordinaria preservación. Ha sido gradualmente desenterrada gracias a una serie de excavaciones que comenzaron en 1925 y que aún están en marcha.